Photograph of Clifford Scott

Clifford Scott

William Clifford Munro Scott –conocido como Clifford Scott– nació el 11 de marzo de 1903 en Hillsburg, un pueblito de Ontario, Canadá. Luego de formarse en psiquiatría, Scott viajó a Europa para trabajar como psicoanalista y ejerció en Londres durante más de veinte años. Eventualmente, regresó a Canadá en la década de 1950, y permaneció en su país natal por el resto de su vida. Además de ser el primer candidato al Instituto de Psicoanálisis (Institute of Psychoanalysis [IoPA]) analizado por Klein, Scott también perteneció al grupo de pioneros que analizaba, en forma regular, a pacientes esquizofrénicos y maniaco-depresivos. Desempeñó un rol preponderante en la introducción de la enseñanza y la práctica del análisis de niños en América del Norte, y en el desarrollo más generalizado del psicoanálisis en Canadá.

Scott coeditó el International Journal of Psychoanalysis entre 1947 y 1948, y también trabajó como director de la clínica del IoPA en Londres, de 1947 a 1953. Fue analista didáctico y supervisor en el IoPA y, brevemente en 1953, fue Presidente de la Sociedad Británica de Psicoanálisis (British Psychoanalytical Society, BPAS). A su regreso a Canadá, en 1954, fue analista didáctico y supervisor en el Instituto Canadiense de Psicoanálisis, y fue el primer presidente de la Sociedad Canadiense de Psicoanálisis. Mantuvo su fascinación y devoción por la profesión a lo largo de su dilatada carrera, y publicó más de cien trabajos, críticas y artículos. Después de su divorcio en la década de 1960, volvió a casarse y permaneció con su segunda esposa, Evelyn, hasta su fallecimiento tres décadas más tarde, el 19 de enero de 1997.

Inicios en la profesión y formación con Klein

Después de estudiar medicina y anatomía en la universidad, Scott se embarcó en la carrera de psiquiatría. Comenzó su formación en el Hospital Psiquiátrico de Toronto, luego pasó al Hospital Estatal de Manhattan y, finalmente, a la Clínica Psiquiátrica Henry Phipps de la Universidad Johns Hopkins, donde trabajó con el psiquiatra suizo, Adolf Meyer. En 1930, recibió una Beca del Fondo del Commonwealth de la Universidad de Harvard. Luego de enseñar durante un año, viajó a Londres para estudiar neurología en el Queen’s Square Hospital. Otra motivación para mudarse a Londres fue se creciente deseo de ejercer como psicoanalista. Desarrolló su curiosidad por el psicoanálisis durante su formación médica y psiquiátrica, cuando conoció a varios psicoanalistas: una experiencia que lo convenció cada vez más de que allí radicaban su entusiasmo y su potencial profesionales. Un encuentro en particular con Paul Schilder –analista nacido en Austria– tuvo un fuerte impacto sobre Scott. El concepto de la ‘imagen corporal’ postulado por Schilder después jugaría un rol preponderante para forjar el concepto propio de Scott sobre lo que él llamaría el ‘esquema corporal’.

En 1931, Scott empezó su formación analítica en el IoPA, donde Melanie Klein fue su analista didáctica. La misma Klein había estado viviendo en Londres desde hacía solo cinco años, y Scott fue su primer paciente en formación. Aprendió muchísimo de ella, como paciente y también como colega, y valoró profundamente sus ideas, a pesar de que discrepaban en ciertos puntos. Por ejemplo, Scott conceptualizaba un estado primario sin objetos en las etapas más tempranas de la infancia, mientras que Klein creía que las relaciones con los objetos estaban presentes desde el comienzo. También discrepaban en sus ideas sobre la agresión, que Klein consideraba primaria y Scott la veía como reactiva. Mientras tanto, él coincidía con el postulado de Klein de que la posición depresiva había sido el descubrimiento más importante de su carrera y un desarrollo fundamental en la teoría psicoanalítica en general.

Práctica psicoterapéutica hospitalaria

Después de matricularse como analista, en un principio Scott se sentía muy inseguro de sí mismo como para abrir su propia consulta. En su lugar, aceptó un cargo de Psicoterapeuta Consultor en el Hospital Maudsley. En este hospital trabajó con Henri Rey tratando pacientes con trastornos esquizofrénicos, maniaco-depresivos y de la personalidad. Más tarde, también trabajó en el Hospital Cassel, que había sido establecido después de la Primera Guerra Mundial para tratar a civiles traumatizados. Desde temprano, el hospital fue estructurado en función de conceptos psicoanalíticos. Durante la Segunda Guerra Mundial, Scott trabajó por un tiempo en el Servicio Médico de Emergencias, donde trató a pacientes con una orientación al corto plazo, pero analítica. Esta experiencia fue valiosa, en el sentido de que lo ayudó a entender la relación entre el largo plazo –para tratar los problemas psicológicos profundamente arraigados– y los problemas contemporáneos, más inmediatos.

La exploración de los aspectos poco desarrollados de la teoría psicoanalítica

En sus escritos, Scott ahondó en áreas que, hasta entonces, habían sido desatendidas o poco desarrolladas en la teoría psicoanalítica, a la vez que ofreció nuevas perspectivas sobre conceptos que se ubicaban en el centro del discurso analítico establecido. Si bien exploró muchos temas diversos, trabajó más en detalle con el duelo y la reparación, el dormir y los sueños, los estados maniaco-depresivos, el narcisismo primario y el esquema corporal. Escribió extensivamente sobre el tema del dormir y el despertar y, en particular, la dinámica compleja y la significación psíquica de ingresar al estado del sueño, de estar dormido y de despertar del sueño al estado de vigilia. Escribió muchos trabajos sobre este tema, explorando el rol del yo al quedarse dormido y al despertarse, y los vínculos entre estos fenómenos y la comprensión y la tolerancia del bebé ante una madre dual: la madre de los sueños y la madre del estado de vigilia. Contradiciendo una postura analítica más ortodoxa del estado del sueño como un fin en sí mismo, Scott postuló que la ‘satisfacción total del dormir es el despertar, o el acto de despertar’ (1952). También introdujo el concepto de la ‘autoenvidia’, según el cual hay una parte celosa del yo que puede obstruir el duelo y el avance en el análisis, a la vez que percibió que el autoanálisis del paciente estaba conectado con su sentimiento de que desempeña un rol útil en el autoanálisis del propio analista.

Influencia de su trabajo con pacientes psicóticos y jóvenes

Un aspecto de importancia, central en las ideas de Scott, fueron sus experiencias de trabajo con pacientes psicóticos, que tuvieron una influencia marcada y omnipresente en cómo conceptualizaba el desarrollo emocional. Aprender acerca de las vidas interiores de los niños a través de su trabajo con pacientes jóvenes también contribuyó a que comprendiera los hilos complejos que conectan la vida física con la mental, y pensó con detenimiento en el significado de los sonidos no verbales que hacemos, los vínculos entre el yo y el ‘esquema corporal’ y los fenómenos psicosomáticos. A lo largo de su vida, Scott se sintió fascinado por la mente y el cuerpo humano, y curioso acerca de los muchos y constantes descubrimientos de la ciencia, la medicina, el psicoanálisis y las artes. También se volcó con entusiasmo a su propia búsqueda de una comprensión más profunda, plena y refinada de la experiencia humana hasta el fin de su vida, que fue tan rica y activa.

Eleanor Sawbridge-Burton, 2018

Crédito de la foto: Robert Scott


Publicaciones clave

1948 Scott, W.M. ‘A problem of ego structure‘. Psychoanalytic Quarterly, 17:71-83.

1952 Scott, W.M. ‘Patients who sleep or look at the psycho-analyst during treatment – technical considerations‘. International Journal of Psychoanalysis, 33:465-469.

1954 Scott, W.M. ‘A new hypothesis concerning the relationship of libidinal and aggressive instincts‘. International Journal of Psychoanalysis, 35:234-237.

1958 Scott, W.M. ‘Noise, speech and technique‘. International Journal of Psychoanalysis, 39:108-111.

1960 Scott, W.M. ‘Symposium on ‘Depressive Illness’ – Iii. depression, confusion and multivalence‘. International Journal of Psychoanalysis, 41:497-503.

1964 Scott, W.M. ‘Mania and mourning‘. International Journal of Psychoanalysis, 45:373-377.

1975 Scott, W.M. ‘Remembering sleep and dreams‘. International Review of Psychoanalysis, 2:253-354.

1981 Scott, W.M. ‘The development of the analysands’ and analysts’ enthusiasm for the process of psychoanalysis‘. In Grotstein, J.S. (Ed.), Do I Dare Disturb the Universe? Beverley Hills: Caesura Press, 571-577.

1985 Scott, W.M. ‘Narcissism, the body, phantasy, fantasy, internal and external objects and the “body scheme”’Journal of the Melanie Klein Society, 3:23-48.

1987 Scott, W.M. ‘Making the best of a sad job‘. Presentada ante la Sociedad Psicoanalítica Británica, Octubre 7, 1987. Publicada por el Journal of Melanie Klein and Object Relations, 10 (1).