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melanie klein trust

Melanie Klein Trust

Furthering the psychoanalytic theory
and technique of Melanie Klein

Michael Fordham

Michael Fordham (1905-1995) fue pionero en el análisis junguiano de niños y, al igual que Melanie Klein, aprovechó algo esencial de la mente del niño. Sus aportes significativos a la teoría y la práctica analíticas incluyeron posicionar la psicología analítica entre el psicoanálisis y las formulaciones originales de Jung.

Difusión de las ideas junguianas

A través del foro de la Sección Médica de la Asociación Británica de Psicoanálisis, Fordham difundió las ideas de Jung en el período de la posguerra. También fue líder en la fundación de la Society of Analytical Psychology para formar a clínicos interesados en las ideas de Jung. Esta sociedad fue la primera que ofreció formación sobre Análisis Junguiano, y el mismo Jung fue el primer director al momento de su fundación.

Fordham dio forma a The Collected Works of CG Jung [La obra completa de CG Jung]; propuso qué trabajos académicos debían agruparse para formar tal o cual volumen y la secuencia de la publicación. Fordham también fue la inspiración para el Journal of Analytical Psychology y fue su primer editor, durante 15 años a partir de 1955. Además, escribió ocho libros, numerosos artículos y sus memorias.

Infancia, niñez y autismo

El trabajo pionero de Fordham sobre la infancia y la niñez ha llevado a un nuevo modelo de desarrollo en los círculos junguianos, y sus estudios sobre el autismo basados en su desarrollo de las ideas de Jung sobre el yo, han sido aceptados por la comunidad analítica en general. Su desvío más radical de las ideas de Jung se dio cuando describió las acciones del yo en la infancia y la niñez, aduciendo que el bebé, lejos de no estar centrado al momento de nacer –como Jung pensó originalmente– es una persona con una identidad individual en el útero.

Una teoría unificada del yo

La psicología de Jung es una psicología individual, y su renuencia a fomentar la institucionalización de sus ideas surgió de su convicción de que un método individual solo podía enseñarse con dificultad. Gran parte del trabajo académico de Fordham contradijo este aspecto religioso del junguianismo. Al comprender la naturaleza complementaria del aporte de Jung a Freud, Fordham llamó la atención sobre la necesidad de tener una firme base en el análisis de la transferencia como requisito previo para un análisis más profundo del yo.

En esencia, describió una teoría de campo unificado del yo que cambió la percepción junguiana de que la vida tenía una primera mitad y una segunda mitad. Inspirado por Jung, Fordham no fue un ‘junguiano’. Se lo destacó en particular por usar la evidencia clínica como guía.

Tradicionalmente, el análisis junguiano ha tratado a la mitología casi como una metapsicología, y ha recurrido a los mitos para ilustrar el comportamiento. Fordham revirtió esta tradición y usó su trabajo clínico con las personas para arrojar luz sobre los mitos contemporáneos. Al dar ese vuelco, sin renunciar del todo al uso de los mitos para elucidar el material clínico, Fordham no solo hizo un importante aporte al análisis junguiano sino que también proporcionó una base clínica para los mitos propiamente dichos, dándoles una suerte de anclaje; de esta forma, impidió se los llevara el viento como si fueran meros fragmentos de un análisis, a la deriva en un mundo mágico.

Fordham y Klein

Fordham valoraba muchísimo el método de análisis infantil de Klein y pensaba que su descripción de las fantasías infantiles era muy similar a las imágenes arquetípicas esenciales que él encontraba en su trabajo clínico; sin embargo, no estaba de acuerdo con la teorización acerca de la pulsión de muerte como un impulso por derecho propio.

Fordham mostró de qué manera la posición depresiva era una expresión temprana del concepto junguiano de la individuación y comparó los procesos de escisión en la infancia con la dinámica del yo. Estudió la identificación proyectiva, reconociendo cómo podía ser destructiva si la proyección no era retirada, pero en otras ocasiones podía ser una forma primitiva de comunicación, especialmente entre la madre y el bebé. Todas estas ideas kleinianas levemente modificadas desempeñaron un rol importante en su comprensión de los estados mentales infantiles. Hacia el final de su vida habló sobre su modelo y dijo:

‘Debería reiterar porqué me resultó especialmente útil el trabajo de Klein. No fue solo que ella adoptó el concepto de la fantasía inconsciente, no solo lo que descubrió a partir de sus experiencias, no solo la forma en que inventó un método para analizar a los niños, sino también que introdujo el concepto de las ‘posiciones’. Al hacerlo, reconoció que los patrones alcanzados en la infancia y la niñez no eran meramente estados que debían superarse y ser reemplazados por estructuras más maduras, sino que eran patrones significativos que podían –de por sí– madurar y formar la base de experiencias a lo largo de la vida del individuo’. (Fordham, 1995)

Reparar los cismas promoviendo el diálogo

Las tendencias cismáticas en el mundo analítico han sido fomentadas por estudiantes dedicados de los grandes maestros, que aseveran que su interpretación es la correcta. Al igual de Jung, Fordham rechazó este enfoque y evitó los grupos y los cultos a la personalidad. Jung no quería participar en la organización de cursos o sociedades y, una vez, mientras asistía a una reunión en Zúrich de analistas interesados en sus ideas, se le escuchó decir: ‘¡Gracias a Dios no soy junguiano!’

La amplitud de los intereses de Fordham, su amor por Jung y la investigación científica lo llevaron a escribir en ocasión del fallecimiento de Jung en 1960:

‘Su nombre sigue asociándose casi automáticamente con el de Freud, como si fuera un igual de Freud, y si el principal trabajo de su vida en definitiva se basaría en una incompatibilidad personal y científica con Freud, hay quienes piensan –como yo– que esto fue un desastre, y en parte una ilusión, por la cual sufrimos y seguiremos sufriendo hasta que hayamos reparado el daño’.

La vida de Fordham estaba abierta a esta tarea de reparación. Les dio trabajos académicos a grupos psicoanalíticos, demostrándoles el valor de la psicología arquetípica de Jung. Promovió el debate y conferencias en Gran Bretaña con oradores seguidores de Jung, Freud y Klein, además de psiquiatras. A través de su cuidadoso estudio del trabajo clínico de Freud y Klein, y de aquellos que vinieron después, él se equipó para difundir las ideas psicoanalíticas en su trabajo analítico, sus enseñanzas y su supervisión, y para demostrar dónde radicaban las conexiones y las diferencias entre los grandes pioneros.

Creador e innovador, Fordham fue el líder a la hora de establecer una organización junguiana de alta calidad para formar a futuros analistas, y fue uno de los pocos analistas junguianos que logró reputación mundial.

James Astor, 2017

Publicaciones clave

Fordham, M (1957) New Developments in Analytical Psychology. Routledge.

Fordham, M (1969) Children as Individuals. Hodder and Stoughton, revisado en 1994, Free Association Books.

Fordham, M (1976) The Self and Autism. Heinemann.

Fordham, M (1955) Explorations into the Self. Academic Press.

Fordham, M (1995) Freud, Jung, Klein – The Fenceless Field. Routledge.